Razones por las que adoptar un perro adulto

BOXER ADULTO Y CACHORRO

 

 

Con motivo de la celebración de la feria Dogs&Family, desde la Fundación Altarriba nos hablan acerca de las ventajas que supone adoptar un perro adulto. Desde mi experiencia personal, las suscribo totalmente.

Lamentablemente, lo que más se escucha cuando alguien quiere adoptar un perro, es “que sea cachorrito y que no crezca”. Sobre las ventajas de los perros grandes, ya hemos hablado en un artículo anterior, y en cuanto a los cachorritos, a continuación conoceremos las necesidades y obligaciones que estos suponen respecto a un adulto.

EL TIEMPO

Los cachorros requieren mucha constancia y paciencia, porque son bebés que han de aprender y descubrir todo, y sufren además la separación de su madre y hermanitos. Posiblemente, llorarán por la noche, porque aún no reconocen a su nueva familia, y no saben que lo correcto es hacer pis y caca en la calle, y además no se pueden contener tanto como los adultos. Por esto, necesitarán salir siempre después de comer y cada dos o tres horas. Aún así, es posible que no entienda que quieres que lo haga fuera, y se espere a llegar a casa porque se encuentra más seguro. Para enseñarles esto hay que ser pacientes y estar dispuesto a limpiar muchos pises en casa, ya que hay perros que no lo aprenden hasta los 8 meses o más.

CONCLUSIÓN: Si en casa trabajáis 8 horas o más, si no hay ninguna persona que pueda estar pendiente del pequeño y va a pasar muchas horas sólo, mejor plantearse un perro adulto, ya que pueden pasar más tiempo solos.

Los perros adultos cuentan con más horas de contención, además muchos ya sabrán que han de hacer sus necesidades fuera y nos ahorraremos meses de recoger pises y cacas por la casa. Tampoco son propensos a lloriquear y ladrar por las noches, a nivel general.

 

MENOS DESTROZOS EN CASA

Los cachorros, sobre los tres meses, empiezan a sentir una lógica curiosidad por todo lo que les rodea, y hacen lo mismo que los bebés humanos, llevándose todo a la boca. Nos encontraremos objetos mordidos y arañados, salvo que nuestro cachorro sea un verdadero santo, que los hay. Además, cambian su dentadura de leche entre los 4 y los 7 meses de edad, con lo que sufren molestias y necesitan morder, como los humanos. En estos meses hemos de enseñarles qué cosas sí deben morder y qué cosas no, ya que ellos no son capaces de diferenciar cuáles son sus juguetes y con qué otras cosas preferimos que no jueguen.

CONCLUSIÓN: Aquí vuelve a entrar en juego el TIEMPO del que hablábamos anteriormente, ya que van a ser unos meses en los que morderá muchas cosas por diferentes razones y tendremos que estar pendientes.

Los perros adultos ya no tienen la misma necesidad que los cachorros de morder cosas, han cambiado ya su dentadura y los destrozos serán mucho menores. De hecho, es posible que nunca destrozen nada, salvo alguna zapatilla jugando.

CONOCEMOS SU ESTATURA, CARÁCTER Y NIVEL DE ACTIVIDAD

 Puede suceder que decidamos adoptar un cachorro, y éste haya sido hallado en la calle, no conozcamos a sus progenitores o quizá sólo a uno de ellos.

En estos casos, es bastante complicado aventurar qué tamaño tendrá de mayor, quizá el perrito que creíamos iba a ser de tamaño medio (Beagle) acabe haciéndose alto y llegue a la estatura de un Labrador.

Además, su carácter está por definir, y depende tanto de sí mismo como de las experiencias a las que se enfrente, que en algunos casos no podremos controlar.

CONCLUSIÓN: En caso de adultos, ya conocemos su tamaño, y conocemos también su carácter y compatibilidades, sabemos si se lleva bien con otros perros, gatos, niños, personas mayores u otros animales. También sabemos a qué tiene miedo y ante qué objetos reacciona. Y lo que es también importante, conocemos su nivel de actividad. Esto quiere decir que sabremos si el perro necesita 3 paseos diarios de 2 horas para estar tranquilo, o si con 3 paseos de media hora es suficiente y el animal prefiere volver a casa para descansar.

De este modo, podremos escoger mejor qué perro se adapta a nuestra forma de vida, dependiendo del tiempo que estemos dispuestos a pasear con él.

 

MOTIVOS ECONÓMICOS

Un perrito requiere tres vacunas de cachorro cada dos semanas, desparasitarios, chip, pienso de cachorro (es más caro), etc.

Además, tendrás que comprarle su collar, correa, cama, comederos etc., cosas que habrás de cambiar varias veces cuando crezca, ya que a medida que se haga grande ya no podrá seguir usando los mismos objetos que cuando tenía el tamaño de un ratoncito.

CONCLUSIÓN: Todo esto se traduce en un gasto económico importante, ya que si tenemos en cuenta que un perro adulto sólo necesita una vacuna anual, además de los antiparasitarios, por supuesto, y probablemente ya llevará el chip puesto, el coste que nos supondrá será mucho menor. Con un collar, correa, un comedero y bebedero y una cama adaptados a su tamaño, lo tendremos todo listo por años, o bien hasta que los objetos se deterioren.

 

LOS ADULTOS APRENDEN MÁS DEPRISA

Es un falso mito que los perros adultos ya no se adapten ni aprendan. Por supuesto, va a ser más fácil que un adulto con un nivel de actividad muy alto se acople mejor a una familia que haga salidas a la montaña que a otra que sea totalmente sedentaria, pero esto es un trabajo tanto de buena información de antiguo propietario/protectora, como de buena elección por parte del nuevo propietario.

CONCLUSIÓN: Los perros adultos también son más tranquilos y obedecen y aprenden más fácilmente que los cachorros, cuyo nivel de distracción es mayor. Los adultos son capaces de centrarse y de prestar atención durante más tiempo.

 

ENFERMEDADES Y DIETAS

 Es muy posible que adoptando un perro adulto ya conozcamos algunas de las posibles enfermedades a las que se enfrente, así como alergias, intolerancias, etc.

Además, seguro ya conocemos su dieta, qué come habitualmente, qué le gusta y qué no, y también qué puede o debe comer habitualmente.

CONCLUSIÓN: Adoptando a un perro adulto, podremos medir el tiempo y dinero que nos supondrá hacernos cargo de las posibles enfermedades que puede desarrollar, los cuidados veterinarios que va a necesitar, etc. También sabemos qué le gusta comer, y esto es muy importante, ya que, debido al cambio, a la llegada del nuevo hogar algunos perros dejan de comer y necesitamos saber la causa. Si no les gusta la comida, si están sometidos a estrés, deprimidos, etc.

 

UN ADULTO PUEDE SEGUIRTE EL RITMO DESDE EL PRIMER DÍA

Puedes llevarlos a la montaña, en bici, en patines, de excursión, en coche, juntarlo con otros perros…

En resumen, un perro adulto puedes incluirlo en tus planes desde el minuto cero en que pasa a formar parte de tu familia. No necesitas esperar unas semanas para vacunarlo, desparasitarlo, etc., ni tampoco esperar a que crezca y necesite dormir menos, y se canse menos fácilmente.

 

En definitiva, adoptar un cachorro requiere una combinación de TIEMPO, PACIENCIA Y COMPRENSIÓN, factores de los que no todas las familias disponen.

Por el contrario, adoptar a un perro adulto supone MENOS SORPRESAS DESAGRADABLES, ya que conocer la estatura, las enfermedades y el carácter nos va a permitir escoger mejor y sobre todo, DISMINUIR LA TASA DE ABANDONOS por motivos de tamaño, económicos a causa de enfermedades o no compatibilidad con hijos o mascotas anteriores.

De Vuelta A Casa. Un Viaje Increible

Añado que si queréis pasar un rato estupendo y ver cómo piensa un cachorro y cómo piensa un adulto, os recomiendo la película “De vuelta a casa”. También podremos ver como piensa una gatita un pelín creída.

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