Consejos para evitar los ladridos excesivos

En el número 210 de la revista Perros & Compañía, nos dan algunas pautas muy importantes para controlar los ladridos de nuestros pequeños amigos. Y es que, con ellos, pasa como nos explica Supernanny en Cuatro todas las semanas: los niños lloran para conseguir atención. Si se la damos, cada vez que quieran algo, llorarán. Deben aprender a que llorar no les servirá de nada. Y los perritos, igual. Aprenden por asociación, entienden que algo que hicieron, tiene una consecuencia. Y empiezan a generalizar el ladrar para obtener un beneficio. Por ejemplo, si estáis comiendo, ladro para que me deis comida, si os vais, ladro para que volváis, si acariciáis a otro perro, ladro para que me hagáis caso a mí. Ojo, porque también corregir es dar atención, y para algunos perros, conseguir atención es un gran beneficio.

Así pues, para mejorar el problema de los ladridos, debemos eliminar los beneficios que obtiene el perro con ellos. Tiene que darse cuenta que ladrando no va a lograr nada. Para ello, debemos no prestarle atención cuando ladre, no darle importancia, seguir a lo nuestro y que él vea que estamos en absoluta calma. Por supuesto, también que saber anticipar las situaciones en las que sabemos que va a ladrar, para evitarlas.

Para terminar, dos puntos muy importantes: aunque el perro haya ladrado dos minutos, la percepción del amo o de los vecinos será de dos horas. Habría que cronometrar los ladridos, porque hay mucha exageración en este sentido. Y el otro punto que no debemos pasar por alto: nada de collares anti ladridos ni descargas eléctricas ni “soluciones” de este tipo. Podrían traer graves consecuencias para el estado psicológico del perro.

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