No a la desungulación de los gatos

gatos-rascador-árbol para gatos

La intervención para quitarle las uñas a los gatos, conocida como desungulación o oniquectomía, es absolutamente desaconsejable, es más, está prohibida en muchos países por su crueldad y las consecuencias que tiene en los felinos.

La operación no sólo consiste en extirpar la uña, sino en amputar la primera falange y el tendón retractil de cada dedo. Se realiza con anestesia general, pero eso no impide el doloroso postoperatorio. El dolor es enorme, el gato no entiende cómo le falta una parte tan importante de su cuerpo y caminar se le hace muy difícil, teniendo que hacerlo de una manera antinatural que les provoca problemas de articulaciones y de huesos. Además, las patitas se le pueden infectar.

Pero, lo peor viene pasado el postoperatorio. El animal se siente desvalido, ya que necesitan las uñas para defenderse -psicológicamente eso es muy importante, aunque no haya ningún peligro a la vista, él gato precisa sentirse seguro y saber que puede defenderse en un momento dado- para jugar con sus juguetes o con sus dueños, para rascarse cuando le pica, para sujetarse y tener estabilidad cuando saltan…

Pueden dejar incluso de usar el arenero, ya que al principio les causa tanto dolor remover la arena que acaban asociándolo con algo doloroso y lo rechazan para siempre.

El gato no comprende qué le ocurre, por qué le falta algo con lo que realizaba la mayor parte de sus actividades diarias, y al no poder realizarlas como antes, acaba por deprimirse y volverse apático.

Pero, hay más. Mediante el rascado, el gato se tonifica, realiza estiramientos, se ejercita, libera stress… todo esto forma parte de la naturaleza del gato, si le quitamos las uñas, le robamos su identidad.

Sin embargo, ésta es una opción que a la gran mayoría de propietarios se le ha pasado por la cabeza más de una vez, sobre todo pensando en los estragos que puede causar nuestro gato en el sofá o las cortinas. Pero, existen soluciones, fáciles, sin riesgos y muy divertidas para nuestros pequeños amigos. Además de cortarles las uñas regularmente, los rascadores para gatos son el recurso más utilizado y les hay de todo tipo y tamaños.

Un árbol para gatos es otra solución tan eficaz como divertida para que el animal se divierta subiendo y bajando, y rasque todo lo que quiera. Incluso, podemos construirlo nosotros mismos.

Lo que está claro es que la desungulación no debe contemplarse como alternativa. De hecho, está prohibida en países como Gran Bretaña, Italia, Australia, Portugal, Israel, Nueva Zelanda, Alemania, Francia, los países nórdicos, Austria, Suiza, Brasil y muchos más. En España, está prohibida en algunas Comunidades Autónomas como Aragón y Cataluña.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedInPin on PinterestShare on TumblrEmail this to someonePrint this page

Comentar

Comentarios