ANAA busca “Y-ayos” para sus viejitos

En la imagen, Sandy, tiene doce añitos y nunca ha conocido un hogar. Siempre vivó en un albergue hasta que hace un año llegó a ANAA donde ve pasar los días.

Estupenda iniciativa la de ANAA.  Es muy triste que un perrito muera de viejo en el refugio sin haber disfrutado de un hogar y los mimos de una familia. Pero, desgraciadamente, los perros mayorcitos no suelen ser los preferidos para ser adoptados, a pesar de ser animales tranquilos, ya educados y con una sensatez asombrosa. Quienes hemos convivido con perritos “maduros” podemos afirmar que es una experiencia maravillosa y tan gratificante que ya sólo te planteas el acoger animales adultos y hacer que sus últimos años sean todo lo felices que no han podido ser los primeros. Un perro no debe morir pensando que no ha habido un hogar para él, que los humanos no le han querido.

Por ello, ANAA ha creado la figura del Y-ayo. Hogares de acogida para los abueletes del refugio. La Asociación se haría cargo de los gastos que genere el animal y seguiría buscando un hogar definitivo, pero el perrito tendría desde ese momento la felicidad de un hogar, una familia, mimos, caricias, cama blandita, paseos, amigos… todo lo que un perro desea.

Si quieres ser Y-ayo, puedes inscribirte aquí

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