Cuando los gatos no usan el arenero

 

 

Hay varias causas que pueden hacer que un gato deje de usar su arenero y haga sus necesidades fuera.

La causa más preocupante puede ser una enfermedad renal, que afectan al 7% de los gatos. Los problemas renales son muy graves y  dolorosos, y hay que llevar enseguida al gato al veterinario. Generalmente, el animal tiende a llorar mientras trata de hacer sus necesidades. En consecuencia, relacionará el arenero con algo doloroso y tratará de encontrar otro sitio.

Otro motivo puede ser que el arenero esté en un sitio demasiado alejado o poco apacible. Mejor que el gato tenga una visión completa de la habitación desde el arenero, que no esté contra la pared.

Los gatitos son muy exigentes con el aseo, así que si el arenero no está bien limpio, no lo usarán. Hay que limpiarlo dos veces al día, retirando las heces y deposiciones líquidas, y una vez a la semana, retirar toda la arena, limpiar el cajón con agua y jabón , y volver a rellenarlo. Tampoco parece que le guste a los felinos la arena demasiado perfumada, o los lechos cristalizados, esto último por el ruido que hacen al pisar.

Según leemos, lo ideal es tener un arenero para cada gato de la casa, y uno, extra. Deberá ser 1,5 veces su tamaño y rellenarlo con una arena con sepiolita y en cantidad suficiente, al menos, cuatro centímetros de altura.

Fuente: Revista  Eroski Consumer

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