El calor es muy peligroso para los perros

PERROS PLAYA

Ya hemos tratado este importante tema en otras ocasiones, pero con la que está cayendo y lo que queda todavía de ola de calor, no está de más recordar unos cuantos consejos para que nuestro perro no corra peligro con estas temperaturas tan altas.

Uno de los puntos débiles de los canes es el calor. Lo llevan especialmente mal, porque sudan sólo por las almohadillas de las patas y la única manera que tienen de regular su temperatura es el jadeo, vamos, estar con la lengua fuera.

Por eso, tenemos que ayudarles a sobrellevar estos calores y evitarnos disgustos muy serios. Para empezar, algo que no dejan de advertir desde veterinarios o protectoras en cuanto que empiezan a subir los grados: jamás hay que dejar a un perro dentro de un coche, ni unos pocos minutos, aunque esté el automóvil a la sombra y con la ventanilla abierta. Por desgracia, seguimos leyendo casos de rescates de perros in extremis o con consecuencias fatales. Así que, no hay que confiarse nunca, y no tener que decir eso de “lo dejé sólo un momento y cuando volví…”

Pero, la playa, el campo, el jardín o incluso nuestra casa, pueden ser lugares donde nuestro perro acabe sufriendo un golpe de calor. Máximo cuidado hay que tener con las razas de morro chato, como bulldog -tanto inglés como francés-, bóxer, carlino… y también con las de pelo oscuro, así como los perros ancianos, obesos o con problemas cardiácos.

Ahí van unos consejos básicos:

  • Sacarles de paseo a primera hora de la mañana o última de la tarde, y jamás a mediodía.
  • Si están en la playa, mojarles muy a menudo y no dejar que estén al sol mucho rato.
  • Que tengan siempre una buena sombra disponible, así como agua fresca.

El golpe de calor puede ser mortal para nuestro perro. Algunos de sus síntomas son los siguientes:

  • Jadeo o babeo excesivo, incluso espuma en la boca
  • Respiración dificultosa
  • Taquicardia
  • Postración
  • Las encías pueden estar pegajosas o secas. Para saber si está deshidratado, presionar la encía hasta que se vuelva blanca y soltar. La encía debe recuperar inmediatamente su color, si no es así, es muy posible que esté deshidratado.
  • Puede haber también vómitos o diarrea, y si la situación es realmente extrema, debilidad, perdida de la conciencia e incluso convulsiones.

Si observamos síntomas como estos, hay que llevar al animal inmediatamente a una clínica veterinaria. Mientras llegamos, hay que refrescarle con agua fresca pero no helada, ponerle toallas húmedas y ofrecerle agua pero sin obligarle a beber si no quiere.

También hay que señalar que los perros pueden sufrir también quemaduras solares, pero es algo fácilmente evitable, así como también se puede evitar que se le quemen las almohadillas, algo muy doloroso pero que no ocurrirá si no le paseamos en las hora de más calor por el asfalto o cemento.

 

 

Imagen: flickr.com

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