¿Dónde están las cenizas de Excálibur?

Excalibur

El dolor, manifestado incluso físicamente, y la enorme decepción que he sentido hacia las autoridades y la clase política en general, me ha impedido hasta ahora escribir una sola línea sobre la aberración cometida con Excalibur, víctima inocente de una locura por la que todavía nadie ha pagado.

Toda la tristeza y la angustia que sentimos todas las personas con un mínimo de sensibilidad, no es comparable al infierno que estará pasando Javier Limón, marido de la enfermera Teresa Romero, y al que le espera a ella cuando, si todo transcurre como felizmente parece, su estado de salud le permita recibir el mazazo del asesinato de su perro. Javier transmitía su abatimiento en  una conmovedora carta a su Excalibur que nos ha hecho llorar a todos:

“Excalibur, donde quiera que estes sabes que los amitos siempre te llevaran en su corazon.
Acabaron contigo gente mala y sin sentimientos. Hicimos todo lo que pudimos y mas para salvarte, pero al final no pudo ser.
Mientras te escribo esta carta no paro de llorar, pero estoy muy orgulloso de ti porque has sido un ejemplo para el mundo entero, y no seras olvidado tan facilmente.
Ahora, desde donde estes, tienes que darle fuerzas a la amita para que se ponga buena, igual que me las has dado a mi para no venirme abajo y seguir luchando.
Aunque ya no estes con nosotros, te prometo que se hara justicia”.
DESCANSE EN PAZ
Javier Limon

Las autoridades de Dallas, donde cuidan con cariño y y hasta juegan con el perrito de la enfermera contagiada de ébola, que permanece bajo vigilancia veterinaria, abominan de la barbaridad cometida en nuestro país: “Hubo un caso en España, creo que la mayoría ha oído hablar de él. Por los limitados conocimientos, ellos decidieron sacrificar al perro y el pueblo estadounidense y todo el mundo ha expresado que eso no es lo que quieren que pase aquí en Dallas”.

Bueno, pues ahora siguen haciendo las cosas rematadamente mal, porque según leemos hoy domingo en el diario El Mundo, nadie le ha comunicado a la familia Limón-Romero dónde están las cenizas de Excalibur ni cuándo se las van a entregar. En el crematorio de mascotas San Antonio Abad, donde fue incinerado, les dicen que sólo responden ante quien dio la orden de incineración. Fue presentado un escrito para reclamar las cenizas, que decía que si no eran devueltas se estaría incurriendo en un delito de apropiación indebida, habida cuenta que las cenizas no suponen ningún peligro para la salud pública, como tampoco lo suponía el animal vivo. Se dio un plazo de 24 horas, y no ha habido respuesta alguna, sigue sin saberse nada de las cenizas, así que esta semana se presentarán las acciones legales pertinentes, como explica el abogado Víctor Valladares.

Como dice el hermano de Teresa Romero, José Ramón, “ya que no me lo pueden devolver vivo, pues lo mataron al pobre, que al menos nos den sus cenizas”.

Excalibur ha sido otra víctima de esta país aún sin civilizar, que está muy lejos aún de entrar en el siglo XXI en el que se supone que estamos. Con dejar al animal en cuarentena en su propia casa, bajo vigilancia veterinaria, hubiese bastado. Así, el regreso a casa de Teresa Romero y su marido hubiese sido totalmente feliz, Excalibur volvería a disfrutar de su familia y España no sería una vez más un ejemplo de cómo no hay que hacer las cosas.

Les invitamos a pinchar en el enlace siguiente, para que vean cómo se pueden hacer las cosas bien: Bentley, el perro en cuarentena de EEUU

Comentar

Comentarios