Ahuyentadores de palomas inofensivos para los animales

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Me gustan mas bien poquito los ahuyentadores de aves, pero al menos vamos a ver los que no hacen ningún daño a los animales.

Amo a los pájaros y ya ni recuerdo las palomas que he recogido y llevado al ángel de la guarda de los pájaros, mi querida veterinaria Margarita Mas. Me encanta que entren palomas, gorriones o picarazas a mi terraza, y aunque no suelen hacerlo, si realizan alguna deposición, se limpia y ya está.

Pero como, por las circunstancias que sean, hay personas que prefieren que las aves no se posen en sus balcones, habrá que buscar soluciones lo más inofensivas posibles.

En una visita a Leroy Merlín, me llamaron la atención unos búhos eólicos. Tanto que les hice la foto que se puede ver en este artículo y en cuanto llegué a casa entre en la página web de esta gran superficie. Pude leer que tienen una cabeza giratoria que se activa con el viento, que sus ojos y colores son muy reales y que tienen un agujero inferior para poner en estacas o meterles peso para darles estabilidad.

Lógicamente, este búho de plástico disuade a las aves pero no las provoca ningún daño. Así que, muy bien. Además, son relativamente asequibles, como puede verse rondan los 23 euros.

También están las tiras espantapájaros, que son unas láminas de aluminio que con la brisa hacen un ruidito que hace que los pájaros se asusten, pero es que además reflejan la luz del sol – también puede ser de una bombilla, por ejemplo-  que también disuade a las aves de acercarse.

Soluciones baratas:

Utilizar CDs:

Colgar un CD sin ninguna etiqueta, ahuyenta a las palomas porque reflejan la luz, y si hay un poco de viento – en Zaragoza tenemos para repartir a quien quiera- el efecto aún es mayor.

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Molinillos:

Los divertidos molinillos de papel que nos hacían nuestras abuelas, también disuade a las palomas. Si se hacen con colores brillantes, entre el reflejo y el movimiento, preferirán no acercarse.

Bolsas de plástico:

Desde luego, el método más económico es atar una bolsa de plástico, blanca o de colores chillones. El movimiento de la bolsa a la más leve brisa, e incluso el ruido, no invitará a las aves a posarse, aunque desde luego es el sistema menos estético para nuestro balcón o terraza.

Hemos hecho un recorrido por los procedimientos más económicos e inocuos para las aves. Merece la pena probarlos . Si ponemos todos de nuestra parte, podremos tener una convivencia pacífica y agradable con la fauna urbana.

 

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