El Pangolín, una animal tan gracioso como amenazado

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Esta monada de animal, que parece una pelota y es inofensivo, se llama Pangolín y es el animal más cazado y con el que más se trafica en el mundo.

Una vez más, los desmanes de los humanos ponen al borde de la extinción a una especie animal.

El Pangolín parece una piña o una alcachofa andante, es muy gracioso de ver pero gracias a los animales “racionales” dentro de poco no podremos verlo porque habrá desaparecido si no se aplican las leyes rigurosamente.

Este animalito vive en las regiones tropicales de África y Asia sin meterse con nadie. Se pasa buena parte del día enroscado, hecho una bola, es tímido y cuando están en su cubil lo tapa con tierra. No tiene dientes y pero sí una lengua larga y estrecha – y pegajosa- con la que cazan hormigas y termitas.

Si se siente en peligro, el Pangolín se hace una bola y esconde la cabeza bajo la cola. Sus escamas le protegen de los depredadores porque están muy afiladas. Es el único mamífero con escamas, por cierto. En caso de necesidad, también ahuyentan a sus enemigos desprendiendo una sustancia maloliente, como las mofetas.

Sus patitas cortas son al mismo tiempo fuertes y le permiten excavar para encontrar comida y subir a los árboles, aunque no son tan efectivas para caminar, lo hacen solo con las traseras y por ello no son muy rápidos, tampoco lo son nadando y escalando pero pueden desplazarse así sin problemas.

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Pero, la tranquila vida del Pangolín está gravemente amenazada, no tanto por sus enemigos naturales, como los grandes félidos, sino por la mano del hombre, una vez más. Los incendios – que no se hacen solos salvo que estén provocados por la caída de un rayo – la agricultura intensiva y los pesticidas están dejándoles sin hábitat.

Aún así, su mayor amenaza es otra: su carne es muy apreciada en África pero sobretodo en China, donde creen que tiene propiedades beneficiosas para la circulación y la lactancia, y su sangre es utilizada por su supuestas propiedades curativas para la impotencia. Todo esto provoca que el 20% de el comercio ilegal de animales tenga como triste protagonista al Pangolín.

Fue una enorme alegría la noticia de que más de 180 países aprobaran el pasado año prohibir el comercio de este animal, con penas de cárcel de hasta 10 años por consumir su carne, como la de cualquier otra especia protegida, pero la ley debe aplicarse con todo su rigor porque según algunos medios internacionales, en algunos restaurantes de China se sigue sirviendo carne de Pangolín a precios muy elevados. No vamos a describir el método con el que se cocinan porque no quiero que nadie se ponga malo como a mí me ocurrió, pero es lo más desagradable y cruel que se pueda llegar a imaginar.

Un zoológico de La India ha instaurado un programa de conservación del Pangolín, promoviendo su reproducción para después soltarlos en la naturaleza, pero no es fácil criarlos en cautividad y los ejemplares que llegan a los centros de conservación suelen proceder de incautaciones a traficantes y llegan en tal mal estado que la mayoría acaban falleciendo.

Google tuvo este San Valentín un gesto muy positivo y tierno hacia los Pangolines, dedicando su doodle a esta animal y alertando sobre los terribles peligros que acechan a esta especie.

¿Logrará el hombre revertir sus despropósitos y evitar la extinción de animales como el Pangolín? Para ello es necesario aplicar las leyes con el máximo rigor y apoyar las iniciativas de repoblación.


Fotografía: africageographic.com

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